sonrisa«Vuelvo a estar completa»,  es la frase que con más frecuencia utilizan nuestras pacientes.

Son muchas las mujeres que todavía se someten a una mastectomía. A pesar de que lo deseable es el diagnóstico precoz del cáncer de mama, aún existen casos en los que las dimensiones del tumor  o el riesgo elevado de padecer un cáncer obligan a una mastectomía.

La Mastectomía, una práctica histórica

MastectomiaEl tratamiento del cáncer de mama está ligado históricamente a la mastectomía. Incluso la historia del arte está llena de pinturas que lo describen. Poco a poco la evolución de los tratamientos y la quimioterapia han permitido reducir la agresividad de las cirugías hasta llegar a las actuales cirugías conservadoras oncoplásticas que pueden ser imperceptibles a simple vista.

La mastectomía es una cirugía mutilante que, a pesar de significar la eliminación de la enfermedad, conlleva unas secuelas psicológicas que pueden llegar a ser graves.  Este es uno de mis mayores motivos para abogar por el diagnóstico más precoz del cáncer de mama con todas mis pacientes.

Muchas mujeres acuden a los controles rutinarios y las cicatrices de la mastectomía golpean nuestra vista, haciéndonos recordar que deberíamos ser cada día un poco mejores para poder evitar al máximo esta situación.

Micropigmentación o tatuaje del pezón

Posteriormente a la mastectomía, llega la reconstrucción mamaria y con ello devolvemos la autoestima a esas mujeres que han sobrevivido al cáncer. La reconstrucción quirúrgica del pezón es una cirugía menor que proporciona el aspecto más parecido a una mama real, pero aún queda un detalle.

La guinda del pastel: la micropigmentación. La micropigmentación o tatuaje del pezón es una técnica sencilla y una de las primeras que incorporamos en Ánima Health Coaching, un espacio al acompañamiento y tratamiento complementario de los pacientes con cáncer.

Hace un par de años, leí un artículo en Internet sobre un tatuador en EEUU que se había especializado en tatuar cicatrices de mastectomía y pezones. El  contacto del artista con las pacientes de cáncer de mama había cambiado el rumbo de su profesión. Vinnie Myers se dedica desde hace 15 años a devolver la normalidad a las mujeres. Lleva más de 4.000 pezones tatuado y a sus instalaciones le llegan mujeres de todas partes del mundo. Conocer su historia me encantó entonces pero ahora vivo de cerca lo que significa su trabajo para las pacientes.

Ahora, ya tenemos pacientes a las que nuestro equipo de micropigmentación de Ànima Health Coaching  ha devuelto su sonrisa. En la primera visita se realiza una simulación del tatuaje con un lápiz de ojos y alguna paciente nos ha pedido irse a casa con el dibujo. La transformación es tan importante para las mujeres que el equipo que realiza la micropigmentación se vuelve a casa cada sesión con motivación extra para seguir trabajando. «Volver a estar completa«, es la frase que con más frecuencia utilizan nuestras pacientes.

Ahora entendemos perfectamente lo que trasmite el artista Vinnie Myers. El pasado mes de febrero Cova Saras, una paciente española de 33 años conseguía traer a Vinnie Myers a Madrid.  Para ello fundó una asociación llamada “Despechadas” y consiguió traer al artista para tatuar a cuatro mujeres, incluida ella, y dar una Master class. La sesión llevaba como título “La guinda del pastel”. De nuevo el cáncer de mama ha estimulado el emprendimiento. ¡Enhorabuena Cova!