Las mamas fibroquísticas o densas son una causa frecuente de preocupación para muchas mujeres.

Una de las características de este tipo de mamas es dificultar el diagnóstico y generar más consultas por nódulos palpables.

Gracias a la nueva técnica de la Tomosíntesis o mamografía 3D es posible visualizar mejor el interior de estas mamas más densas e identificar los contornos de posibles nódulos. Disponer de esta técnica nos ayuda mucho y nos da mayor tranquilidad cuando nos enfrentamos a una mamografía.

Una de las causas frecuentes de acudir a la consulta al palparse un nódulo son los quistes mamarios. Esto se debe a que las mamas fibroquísticas favorecen la formación de pequeños quistes que contienen líquido y son fácilmente identificables mediante una ecografía. Su aspecto quístico permite que el diagnóstico sea de benignidad y tranquiliza de inmediato a las mujeres que acuden con cierta inquietud.

Los quistes mamarios si son simples siempre son benignos y no pueden malignizar, es decir, nunca se volverán malignos. Pero en ocasiones pueden tener en su interior pequeños tumores papilares (papilomas) que crecen en la pared interior del quiste y estos si pueden ser en ocasiones malignos. Aquí entra la importancia de la ecografía que nos descarta con facilidad que el quiste tenga cualquier cosa en su interior.

Muchas veces, los quistes mamarios son múltiples y en ambos senos de manera que las pacientes aprenden a convivir con ellos. Además, los cambios de tamaño de estos quistes son frecuentes y se pueden deber al estimulo hormonal. Estos cambios de volumen pueden suponer un motivo de ansiedad hasta que se confirma que no es más que un quiste y es benigno.

Punción de un quiste.

Punción de un quiste.

Los quistes de mama, por lo general, no requieren tratamiento y generalmente desaparecen con la menopausia, ya que cede el estímulo hormonal. Solo en caso de alcanzar un gran tamaño (más de 3 cm) y ser molestos pueden retirarse. En este caso, se realiza una sencilla punción con una aguja fina y son vaciados. Este proceso no es doloroso y de inmediato desaparece la presión causada por el quiste.

Aunque la punción y el vaciado de los quistes no siempre es una solución definitiva, ya que en quistes muy grandes puede que con el tiempo, la capsula del quiste que ha quedado se vuelve a llenar de líquido.

En resumen, podemos decir que los quistes mamarios son lesiones benignas que se resuelven solas y que solo en contadas ocasiones precisan de una pequeña punción para vaciar su contenido y así eliminar las molestias que pudieran causar.

Este post va dedicado a una de mis pacientes habituales que hoy, al venirse a visitar, me ha comentado que es fiel seguidora de este blog.