Patrones mamarios según densidad

 
En la consulta muchas mujeres me preguntan a cerca de esta cuestión. La mama está compuesta por tejido graso y tejido fibroglandular en proporciones muy distintas en cada una de nosotras.
El tejido graso es mucho más transparente a los RX que el tejido fibroso glandular.  Esta distinta proporción de tejidos hace que una mamografía sea como una huella digital con identidad propia para cada mujer.
Existen unos patrones definidos en función de la proporción de grasa y tejido fibroso fibroglandular que permiten clasificar a las mamas como densas a partir de proporciones elevadas de dicho tejido fibroso.
Patrones mamarios según densidad.
Las mamas densas en el diagnóstico por imagen
La mamografía en las mamas densas pueden tener una menor eficacia debido a  la  elevada cantidad de tejido fibroso y escasez de tejido graso, ya que en estos casos  pueden quedar ocultos nódulos o tumoraciones al ser unas mamas menos transparentes para los RX.
Todo el mundo ha oído  alguna vez de personas con cáncer de mama que no se había detectado en una mamografía y esta es una de las causas posibles.
Aún así la mamografía es la única herramienta que nos permite, también en las mamas densas, el diagnóstico más precoz de las lesiones malignas. Esto se produce cuando el cáncer de mama se inicia con  pequeñas calcificaciones (microcalcifiaciones) solo visibles en las mamografías. Es por esto que añadimos a las mamas densas una ecografía para completar el estudio elevando su eficacia pero no podemos nunca obviar la mamografía.
Mediante esta prueba podemos detectar pequeños nódulos -visibles o no por la mamografía- y caracterizarlos como sólidos o líquidos. En caso de tratarse de quistes simples (líquidos) podemos decir que son claramente benignos y tranquilizar a la mujer.
En caso de ser un nódulo sólido podemos ver cuál es su aspecto y clasificarlo como probablemente benigno o si tenemos duda o sospecha realizar una pequeña punción para poder diagnosticar su origen.
En el caso de la resonancia magnética podemos ver con claridad la densidad del tejido mamario y a pesar de que sea una densidad extrema el estudio con contraste nos ayuda a diferenciar las lesiones malignas de las benignas o del tejido sano.
¿Las mamas densas son para siempre?
Las mamas fibroquísticas son más frecuentes entre los 20 y los 45 años de edad. Con la menopausia las mamas involucionan en la mayoría de mujeres hacia un predominio del tejido graso facilitando así el estudio por mamografía.
Vemos que las mamas densas sólo permanecen hasta edades muy avanzadas en un pequeño porcentaje de mujeres.
Síntomas asociados a las mamas fibroquísticas
El dolor de mamas y la sensación de hinchazón  es más frecuente en las mujeres con mamas fibroquísticas sobretodo en periodo pre-menstrual mejorando estos síntomas igualmente a partir de la menopausia. El dolor de mamas escasamente se asocia a cancer de mama y no debe preocuparnos en exceso.
La presencia de frecuentes nódulos palpables  benignos por pequeños quistes (líquidos)  son otros de los síntomas frecuentes en este tipo de mamas. La exploración física de un médico y una ecografía permitirá su diagnóstico con facilidad.
Es importante tener en cuenta en caso de realizar la autoexploración mamaria que sea siempre después de la menstruación y  conocer cuál es la normalidad de nuestras mamas, sobre todo cuando las mamas son más complejas y nodulares.  Ante la duda realizar una ecografía.
En resumen podemos decir que tener las mamas densas o con cambios fibroquísticos es una condición bastante frecuente que supone mayores molestias clínicas y una cierta dificultad al diagnóstico. Es por esto que la mamografía se complementa con una ecografía y que puede llevar a precisar más procedimientos diagnóstico si surgen cambios en la palpación.