La especialidad de diagnóstico por imagen mamario ha evolucionado tanto desde su inicio que merece un repaso de su historia. Hace unos días un artículo de la Sociedad Americana de Radiología llamaba mi atención con datos que creo que conviene recordar.
El experto americano D. David Dershaw examinaba la evolución del papel de la especialidad de imagen mamaria desde 1974 al 2015.

1974, mejora tecnológica y reducción de la radiación
Hace 40 años, la mamografía estaba en su infancia. En 1974, gracias al diagnóstico de cáncer de mama de las mujeres del presidente Gerald Ford y del vicepresidente Nelson Rockefeller, se impulsó el uso de la mamografía en los EEUU. La industria se animó  a trabajar en la mejora de la tecnología a medida que crecía la demanda de la mamografía. Así se redujo la dosis de radiación.
 
1980, mejora de la calidad de la imagen
A lo largo de la década de 1980, se desarrollaron mejoras en la  película de rayos X y en los equipos para mejorar la calidad de la imagen.
 
2000, aparición de la mamografía digital
En 2000, la mamografía digital recibió aprobación de la FDA para su comercialización en los Estados Unidos.
Nuevas mejoras en la práctica de la mamografía se hicieron posibles gracias a  la normalización de los informes y la evaluación de la calidad de la práctica facilitada por el desarrollo de la ACR del Reporte de imagen de mama y el Data System (BI-RADS) en 1993.
 
¿Y la ecografía?
Por supuesto, la mamografía es sólo parte de la historia de la imagen de la mama. El valor de la ecografía, inicialmente utilizado para diferenciar los quistes de los no quistes, se hizo evidente en la década de 1970. Además la experiencia de los especialistas mejoró la diferenciación de masas benignas frente las malignas. Los avances técnicos incluyen Doppler y elastografía.
 
Inclusión de la resonancia magnética
En la década de  los 90,  se empieza a pensar  en la resonancia magnética  como una herramienta efectiva en el diagnóstico por imagen de mama. En 2007, la American Cancer Society incluyó la resonancia magnética para el estudio de cribado de las mujeres con un riesgo de cáncer de mama elevado. Ahora su uso se ha generalizado ampliamente en la estadificación del cáncer y la evaluación de la respuesta al tratamiento, así como en la detección.
 
Nuevas tecnologías: la Tomosíntesis
Recientemente la incorporación de la Tomosíntesis ha supuesto una nueva mejora en la resolución de imagen.
 
De la mamografía a las técnicas de imagen mamaria
Además del uso de las distintas técnicas de imagen mamaria los especialistas de mama se han vuelto cada vez más intervencionistas. En la década de 1980, los procedimientos de localización preoperatorios fueron una ayuda importante en la orientación de las biopsias quirúrgicas y para el tratamiento de la enfermedad de mama no palpable. Hoy en día, 90% a 95% de las biopsias de mama se llevan a cabo guiadas por imagen.
Los especialistas en mamografía de 1975 han salido de sus oficinas oscuras llenas de negatoscopios (las cajas iluminadas para leer radiografías) para convertirse en especialistas en imágenes multimodalidad, en intervencionismo  y en la vigilancia después del tratamiento del cáncer de mama. Trabajamos de forma conjunta en unidades donde se toman las decisiones sobre conservación de la mama, la respuesta al tratamiento neoadyuvante y pruebas genéticas. Las mujeres con cáncer de mama conocen nuestras caras y saben nuestros nombres.
Hace apenas 30 años, la experiencia de una mujer  que se enfrenaba a una anomalía sospechosa en su pecho era muy diferente. Transcurrirían varios días de consultas con especialistas, incluyendo radiólogos y cirujanos, seguido de un viaje al quirófano para una biopsia bajo anestesia general. Si el tumor era maligno, la mastectomía se llevaría a cabo al mismo tiempo. Ella se despertaría en la sala de recuperación para encontrar que su pecho había sido extirpado. En ese momento se enfrentaba a la perspectiva de la quimioterapia y la radiación. Ahora en una sola visita podemos hacer una pequeña biopsia guiada por imagen y tener un diagnóstico certero antes de ir al quirófano si el caso lo requiere.
Junto con otros avances médicos, la detección de tumores más pequeños ha hecho posible que los oncólogos puedan utilizar tratamientos menos agresivos en muchos casos. Para estas mujeres, las técnicas de diagnóstico por imagen de mama ha mejorado no sólo la duración, sino también la calidad de sus vidas.
Pero lo que puede deparar el futuro es aún más espectacular. Con la tecnología que actual permite incluso realizar la ablación percutánea tumores la experiencia de los pacientes puede ser completamente diferente.
Esta es una traducción libre del artículo del profesor D. David Dershaw, que refleja lo que hemos vivido en los últimos años también en nuestro país. Avances imparables de tecnología y nuevos conocimientos cada vez más profundos que hacen que mi trabajo resulte apasionante. Saliendo de la zona de confort día a día y en constante aprendizaje. ¡El futuro seguro que será mejor!