Las mamas densas es como el color o la textura de nuestro pelo: patrones de tejidos con los que nacemos y que nos acompañan toda la vida.

Uno de los comentarios  más frecuentes en mi blog son sobre el término «mamas densas o fibroquísticas» y muchas de las preguntas se refieren al uso de la ecografía como complemento en ese tipo de pecho.
Como ya he explicado en mi post «qué significa tener las mama densas o fibroquísticas”, todas las mujeres tenemos un patrón de tejido glandular diferente que nos acompaña a lo largo de toda la vida. Es como el color de ojos o el tipo de pelo rizado o liso.
 
Clasificación de las mamas según su tejido glandular
mamas densasEl Colegio Americano de Radiología clasificó estos patrones en cuatro tipos según la cantidad de tejido glandular y tejido graso de nuestros senos. El Patrón A con menos del 25% de tejido fibroglandular, el Patrón B para el 25-50%, el Patrón C para el 50-75% y el Patrón D para mamas con tejido fibroglandular superior al 75%.  Esta es una clasificación subjetiva que depende del radiólogo que lee la mamografía. Están en marcha y en desarrollo software que permita automatizar estos patrones y elimin121ar la subjetividad.
Con la menopausia, la mayoría de los senos involucionan y poco a poco se acercan al Patrón A hasta llegar a estar compuestos por grasa mayoritariamente. En el caso de los patrones más densos, C y D, la involución no es tan marcada y se puede llegar a la menopausia con una elevada proporción de tejido fibroglandular. Es decir, que las mamas densas persisten.
En un pecho muy denso, una mamografía puede detectar imágenes que luego no serán un cáncer o ocultar en dicho tejido algún tipo de tumor que sí puede ser cáncer.  Es decir, puede mostrar un falso negativo o un falso positivo.
Eso no quiere decir que si tienes unas mamas densas la mamografía no vaya a ser útil. La mamografía no es una técnica perfecta pero su mejora tecnológica nos va acercando a la deseada perfección. A pesar de ello, los Patrones C y D son los que más dudas y falsos negativos generan.
Las microcalcificaciones sólo visibles en las mamografías son el principal hallazgo que buscamos para detectar el cáncer precozmente (antes de que sea un tumor invasivo y por tanto antes de tener que usar la quimioterapia en su tratamiento). Estas pequeñas calcificaciones de una determinada morfología tienen densidad calcio y por tanto siempre serán visibles en todos los patrones mamarios , incluidas las mamas densas.
Para evitar dudas e infradiagnóstico puede en ocasiones combinarse la mamografía con una ecografía, preferentemente dirigida a las zonas que nos generan dudas. Cada día son más las ecografías que nos demandan para complementar tejido denso. Es verdad que detectamos más pero añadimos otra prueba y a veces puede ser imposible en según que entornos.
La Tomosíntesis, la nueva mamografía 3D, con sus múltiples imágenes, permite eliminar muchas dudas y detectar hasta un 30% más de cáncer invasivo pero tampoco es la panacea. En esas mamas muy densas del patrón D seguimos teniendo una densidad elevada y homogénea donde la ausencia de grasa impide individualizar pequeños nódulos. Es en esos casos en los que cada vez nos sentimos más seguros añadiendo una ecografía.
Los médicos debemos actuar según evidencias probadas y con nuestra tecnología cambiante en tan poco tiempo es difícil tener evidencias para todos los supuestos.
Por tanto, la ecografía puede ser una técnica complementaria de utilidad en esas mamas donde el radiólogo, teniendo en cuenta además los antecedentes familiares y personales de la paciente, necesite más información.
El uso de la Tomosíntesis como sustituto de la mamografía permitirá evitar ecografías innecesarias que, aunque no conllevan ningún efecto secundario, tienen un coste añadido para los programas de cribado nacionales y compañías de seguros.
Espero vuestras preguntas.