La comunicación es uno de los grandes pilares de nuestra época y también en el mundo de la sanidad. Gracias a las nuevas tecnologías hemos multiplicado nuestras formas de comunicarnos. Estamos acostumbrados a obtener información instantánea, a comunicarnos en red y a distancia. Estamos en constante comunicación. Las habilidades de comunicación van a ser las más apreciadas en este siglo.

Un caso reciente

En los últimos días hemos podido atender a una paciente con cáncer de mama recientemente diagnosticada en otro centro. La paciente  precisaba una resonancia magnética previa al inicio de su tratamiento.

Mi equipo de gestión de casos detectó al entrevistarla un nivel de ansiedad muy elevado. Hablando con ella nos transmitió una falta de información sobre su enfermedad y desconcierto por lo qu le iba a ocurrir en los próximos meses, causa de la ansiedad. Le prometimos que al salir de la resonancia comentaríamos juntas el resultado y que si necesitaba alguna información más ahí nos tenía.

Al terminar el estudio de resonancia magnética nos vimos. Realmente tenía mucho miedo pero poco a poco la información que le proporcionamos le ayudó a tranquilizarse algo más. Había  suerte, la resonancia no había detectado ningún otro foco más del que ya se conocía y parecía que todo lo demás estaba bien. Las noticias positivas ayudan.

Luego pudo pasar un rato con nuestra gestora de casos y ex-paciente  de cáncer mama. En pocos minutos su actitud había cambiado y su agradecimiento por unas simples palabras era enorme.

La importancia de aliviar con palabras

A todos nos resulta estresante cualquier situación de cambio radical en nuestras vidas. Si a eso le añadimos el miedo que produce la palabra cáncer, la sensación de peligro de perder la vida y el miedo a los tratamientos, podemos imaginar los sentimientos a los que se enfrentan los pacientes de cáncer en los primeros momentos del diagnóstico.

Saber comunicar el diagnóstico debería ser una asignatura importante de la carrera de medicina. Lamentablemente esto no ha formado parte importante de nuestra formación. Espero que sea diferente en las nuevas generaciones.

El modo en cómo se transmite la información debe ser objetivo pero con una visión positiva del proceso de la enfermedad. La comunicación verbal y no verbal en esos momentos es muy importante. Debemos cuidarla e intentar que forme parte de la asistencia a nuestros pacientes.

Las habilidades de comunicación alivian el sufrimiento y eso en sí mismos ya es importante. Además facilitan la toma de decisiones, ayudan a la curación y al cuidado de la salud de los pacientes. Por eso deben formar parte de la práctica asistencial. No es suficiente el conocimiento científico técnico. El éxito de un gran profesional de la salud no sería completo sin no dispone de altas competencias técnicas y de comunicación.

Este blog está pensando para aumentar las herramientas de comunicación con los pacientes. Informar y formar pacientes  forma parte de la práctica asistencial. Espero desde aquí,  dar servicio a los pacientes que se interesen por el cáncer de mama y las patologías mamarias. Si tienes cualquier pregunta este es un espacio para resolverlas. Espero tus preguntas.

Os deseo unas buenas vacaciones de Pascua.