imgresLa nutrición es una parte importante en el tratamiento contra el cáncer de mama. La paciente deberá seguir una dieta saludable y equilibrada previa a la terapia, en el curso del tratamiento y después de terminarlo para sentirse mejor y estar más fuerte.

Sin embargo, los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento pueden impedir que se coma bien. Los síntomas que más se presentan en personas diagnosticadas son:

  • Pérdida de peso
  • Saciedad temprana
  •  Hinchazón
  •  Anorexia
  •  Estreñimiento
  •  Cambios en el gusto
  •  Náuseas y vómitos

Consejos para manejar los efectos secundarios del tratamiento:

  • Proteínas: comer las suficientes proteínas y calorías ayudará a mantener la fuerza, prevenir el adelgazamiento de los tejidos corporales y reconstruir los tejidos afectados por la terapia.
  • Come lo que más te guste: al principio, come lo que más te guste y poco a poco ve introduciendo más variedad.
  • Comidas preparadas: se recomienda comprar comidas que no requieran mucha preparación como por ejemplo atún, queso, huevos, puré.
  • Líquidos: es importante tomar suficiente líquidos, sobre todo, en los momentos en los que no apetezca comer.

En general, una dieta saludable es clave para que el cuerpo funcione bien durante y después del tratamiento. Se reconoce que seguir una dieta saludable durante y después del tratamiento favorece la probabilidad de recuperación.

Tipo de actividad física durante el cáncer de mama
Dieta-y-ejercicios-para-evitar-el-cáncer-y-la-diabetes2El ejercicio no sólo puede ayudar a prevenir la aparición del cáncer de mama sino también como medio para mitigar los síntomas.
Se recomienda a las pacientes en tratamiento hacer ejercicio a intensidad moderada durante dos horas y media por semana para mejorar su recuperación y salud a largo plazo.
El ejercicio físico puede reducir los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer porque:

  • Reduce la fatiga y mejora los niveles de energía
  • Controla el estrés, la ansiedad, la depresión o el bajo estado de ánimo
  • Mejora la salud ósea
  • Mejora la salud cardíaca
  • Fortalece los músculos, alivia el dolor y mejora el rango de movimiento
  • Mantiene un peso saludable
  • Mejora el sueño, el apetito y evita el estreñimiento