Siguiendo con mi propuesta para  Humanizar la radiología a través de doce retos para doce meses, este noviembre llegamos con algo especial. Si algo caracteriza al concepto de humanización es la intención de preservar la dignidad e intimidad de las personas, los pacientes principalmente pero extensible a familiares y profesionales.

Hoy mi reto implica ser sutil y sensible con el pudor de las personas. Las pruebas de imagen requieren cada una de ellas una preparación diferente para acceder a la sala:

  • En la sala de resonancia existen medidas de seguridad requeridas en relación al gran campo magnético que contiene.
  • En el escaner  y la sala de rayos X se requiere retirar los objetos metálicos que puedan interferir en la prueba.
  • En ecografía y mamografía las necesidades son dejar al descubierto la zona del cuerpo a explorar. En general se requiere desnudar en parte o de manera más amplia al paciente.

Cuidar la intimidad y dignidad de los pacientes a veces depende de una prenda

En el momento en que el paciente pasa a despojarse de su ropa empieza a ser vulnerable. No siempre somos conscientes de ello. Para nosotros su desnudez deja de ser relevante por la rutina pero para el paciente sigue siendo una experiencia intimidante.

Por eso, interrumpir en la sala para cualquier gestión supone vulnerar esa intimidad y que el paciente se sienta incómodo. Es importante comprometerse a llamar a la puerta e intentar no irrumpir por sorpresa a recoger objetos ni conversar con compañeros en el momento que los pacientes se encuentran desnudos.

Relación paciente-profesional

Hace unos meses, en el pasado curso de BoxCamp en Barcelona, Daniel Fontes, uno de los grandes técnicos de radiodiagnóstico de todo el país, me enseñó un nuevo argumento para evitar desnudar al paciente lo máximo posible.

El argumento de Dani, al que me adhiero cien por cien, es que las personas despojadas de su vestimenta se sienten en inferioridad de condiciones respecto al profesional incrementando la desigualdad de condiciones. No debemos fomentar la desigual relación entre pacientes y profesionales. ¡Toda la razón Dani!

Ya he publicado en alguna ocasión el vídeo de la película “El médico”, la historia de un gran cirujano que redescubre la medicina cuando pasa a ser un enfermo.

En este famoso trailer, el doctor invita a sus residentes a una verdadera experiencia de paciente de 72 h. En este experiencia, el primer paso es despojarse de su ropa y colocarse una bata de paciente que, si bien están diseñadas para facilitar los cuidados técnicos, dejan partes de su cuerpo al descubierto así como su intimidad.

Ponerse en la piel del paciente está al alcance de nosotros, no debemos esperar a ser pacientes.

 

A veces es más fácil decir a los pacientes que se desnuden que revisar que prendas pueden ser viables para el estudio e incluso ahorrar la contaminación que supone esas batas de papel desechables cuya vida media es de minutos y forman parte de la contaminación evitable.

El momento del primer contacto con el paciente es una gran oportunidad para adecuar el protocolo a la vestimenta particular de cada paciente e imprescindible para una buena comunicación,

El reto: Ni una prenda menos

Este mes, el reto es uno, pero nuestro compromiso es doble:

  • Aleccionar qué prendas necesitamos retirar estrictamente en cada prueba y cada paciente, intentando mantener su intimidad a la vez que tenemos en cuenta las necesidades técnicas de la exploración.
  • No irrumpir en una sala cuando el paciente esté desnudo a no ser que sea estrictamente necesario.

Este es el reto número once, ¿te sumas? Seguro que si.

Resumen de los anteriores retos para la humanización de la radiología.

 

Recuerda que si compartes esta información entre todos podemos conseguir un servicio de radiología más humano, para pacientes , familiares y profesionales ;).

¡Espero tus comentarios y sugerencias!

5.00 - 2 Votos
  1. Como siempre un placer leerte y expandir la mirada, coincido en muchos puntos pero queria comentarte la contraparte a veces los pacientes sienten que si no los desnudas, no lo examinas adecuadamente Ej: “El doctor ni me desvistió para examinarme” son frases que he escuchado a modo de queja entre tantas, nunca se complacerá del todo a todo el mundo, coincido en muchos puntos contigo pero a la final la comunicación es la clave.

    • pilarmanchon

      Gracias Saichy,
      Un placer tener tu feed-back. Efectivamente ahorrar tiempo no es el determinante para no desnudar a los pacientes. Simplemente hay que valorar no exponer a la situación de inferioridad que supone cuando a cualquiera de nosotros nos despojan de nuestra ropa en presencia de otras personas que siguen vestidas. Ir en bikini a la playa no supone mucho pudor pero ir en ropa interior por la calle o en un lugar donde los demás van vestidos incomoda.
      Un abrazo,
      Pilar

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