Septiembre es el segundo inicio del año. Para los que tienen hijos en edad escolar es una fecha de importantes cambios y para los demás la vacaciones permiten  proponernos de nuevo objetivos de mejora para el nuevo curso. En mi caso, mi objetivo de humanizar la radiología sigue y por ello sigo con mi reto mensual. El pasado mes anticipé que quería dar visibilidad a la necesidad de humanizar la vida del profesional de la radiología de igual manera que a pacientes y familiares.

Un caso desagradable

Hace unas semanas vivimos una escena verdaderamente desagradable en el mostrador de recepción. Un familiar de un paciente gritaba fuera de sí y faltaba al respeto a la persona de recepción. El motivo de su enfado era un retraso en su hora de exploración que no habíamos sabido comunicar. Esta situación no es un hecho aislado y, aunque ocurre con baja frecuencia, su sola existencia es ya  una situación que no debemos consentir. Uno puede estar enfadado pero no es aceptable la violencia verbal ni los gritos.

La escena incomodó a todos los presentes, incluidos los pacientes en las salas de esperas contiguas. Los gritos llegaban a todas las estancias. Intentamos darle una explicación y disculparnos pero a pesar de todos los esfuerzos de las personas de recepción y supervisión, la situación no tenía remedio. Nada podíamos hacer para calmar sus gritos, era tarde para explicaciones.

A nadie le gusta esperar sin tener información pero esperar es una situación bastante inevitable que los servicios médicos si queremos hacer un buen trabajo. Es importante que usuarios y pacientes lo sepan de antemano. Esperamos para otras cosas como la hora en un restaurante o en la peluquería. Cualquier actividad que intervengan humanos tiene esa característica que la diferencia de una cadena de montaje de una gran fábrica.

Nunca se sabe que tiempo exactamente vamos a necesitar con cada persona. Algunas personas tiene movilidad reducida, otras personas presentan una patología no esperada o muy compleja que llevan a necesitar un estudio más largo. A veces los pacientes llegan mucho tiempo antes de la hora y otras veces se retrasan o se equivocan de día o de hora o se mueven al tomar las imágenes y debemos repetirlas. No algunos casos, la dependencia de la informática retrasa o alarga el estudio, en otros las máquinas de diagnóstico necesitan resetearse por un bloqueo técnico. 

Son múltiples las ocasiones en las que respetar el horario se hace difícil en el servicio de radiología y pacientes y profesionales lo sufrimos de igual manera. Si  es desagradable esperar, es igualmente desagradable que el trabajo que hacemos debamos hacerlo con incidencias y presión por los retrasos. A veces podemos sentirnos devastados por ese continuo de incidentes que nos obligan a trabajar sin respiro para recuperar el tiempo de demora.

Hace un tiempo que se hizo viral en las redes la foto de un cartel que con gran sabiduría puso un médico en la puerta de su consulta advirtiendo que ir tarde no era ir con retraso:

ir-trade-no-es-retraso

Comunicar los retrasos indica respeto hacia el paciente

Comunicar los retrasos es la mejor manera de evitar conflictos con los pacientes. La dificultad de la comunicación de los retrasos se debe a la parcelación del trabajo. Es decir, el retraso puede surgir por un evento en la sala de exploración. Por ejemplo, un paciente se desvanece o tiene una alergia o simplemente necesita más tiempo para salir de la máquina o para explorarse. El técnico de la máquina está pendiente de controlar la incidencia con el paciente que tiene en la máquina y difícilmente se da cuenta de que pasa el tiempo y los demás pacientes esperan en la sala. En recepción van atendiendo pacientes y no perciben esa interrupción del ritmo normal. Se complica con un cambio de turno y ahí tenemos un gran problema! Nadie ha comunicado un retraso fuera de lo común.

Es importante todos los profesionales del servicio de radiología  seamos conscientes de ese retraso que ocurre en un cierto momento pero es importante que el trabajo sea en equipo y que todos cuidemos de nosotros y del paciente. Entiendo que el paso del tiempo es diferente cuando estás con más trabajo de lo esperado que si simplemente esperar a ser atendido por eso hay que tener mecanismos que nos permitan percibir la espera del paciente. Por ejemplo nosotros tenemos un sencillo reloj que cuenta el tiempo de espera junto al nombre del paciente en la lista de pacientes.

La palabra que definiría la necesidad del paciente con respecto al tiempo de espera sería RESPETO.

La violencia física o verbal a los profesionales sanitarios no debemos tolerarla. Respeto.

Por otro lado las faltas de respeto hacia los profesionales sanitarios son ya una preocupación importante en la sociedad llegando incluso en no pocas ocasiones a situaciones de violencia. Lamentablemente este mismo verano ha habido algún caso extremadamente violento en  las noticias de portada de los telediarios. Está es una situación intolerable. No existe ninguna excusa que justifique la falta de respeto ni la violencia en ningún ámbito. Desde aquí reivindico la necesidad de RESPETO.

El colectivo más afectado en el caso de radiología es el del administrativo de recepción pero nadie está exento. Por eso pido a los pacientes y familiares que mantengan un respeto incluso en situaciones que les parezcan retrasos no justificados. Hablando nos entendemos mejor. Somos conscientes de que las personas que acuden al servicio están nerviosas y en ayunas (causa de una mayor irascibilidad) pero debemos mantener y exigir respeto. A nadie le gusta esperar pero trabajar sin poder ni respirar para poder recuperar un retraso es igualmente desagradable.

Mi reto para septiembre.

Y dicho esto no puedo más que ofrecer mi respeto para los pacientes comprometiendo a la mejora en la comunicación de los retrasos y pedir respeto para todos los profesionales de la familia de la radiología.

Humanización si o no.

Desde que empecé con los retos por la humanización en radiología he podido percibir un buen recibimiento con muchos profesionales de la radiología y del resto de los sectores sanitarios. No obstante se alzan ya algunas voces opinando que la humanización de los servicios sanitarios no es necesaria por llevar intrínseca la sanidad la humanización en su propio concepto. Tienen razón en pensar que la relación médico-paciente es un acto que en su estructura básica rebosa humanización. Otra cosa es que la masificación y tecnificación de los servicios  sanitarios de igual manera que ha permitido mejorar las cuotas de atención sanitaria en la población es la culpable de una cierta pérdida de humanismo. Algunos pensamos que reflexionar sobre aquellos aspectos que puedan ser relevantes para no perder la calidad humana que requiere pacientes, familiares y profesionales es ahora necesario y no contradice una excelente praxis de la mayoría de los profesionales sanitarios.

Resumen de los anteriores retos para la humanización de la radiología.

Recuerda que si compartes esta información entre todos podemos conseguir un servicio de radiología más humano, para pacientes , familiares y profesionales ;).

!Espero tus comentarios y sugerencias!

Este post lo dedico a la reciente fallecida y  siempre admirada Aretha Franklin que con su canción Respect me ha servido de banda sonora para inspirar este post. DEP.

5.00 - 2 Votos

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>