Seguramente la persona que más recuerdas de tu última mamografía es al técnico superior en diagnóstico por imagen (TSDI). Detrás de esa cara hay un gran profesional que no se dedica simplemente a apretar un botón y obtener una imagen para que el radiólogo la informe y con suerte te dé una buena noticia.

Ésta es una preciosa profesión con un gran futuro y que precisa de un fuerte desarrollo de sus competencias para que los técnicos sean la pareja perfecta junto con el médico especialista en radiología y den así un servicio excelente a los pacientes.

Hoy os voy a contar mi aportación al Primer Congreso de Imagen Médica y Radioterapia #CIMER17. Este congreso organizado por la Sociedad de Graduados en Radiología (SEGRA) pretende dar una formación avanzada a la nueva generación de técnicos de radiodiagnóstico, medicina nuclear y radioterapia además de impulsar  que su profesión sea reconocida con un título de Grado universitario y una formación adecuada. En Europa y en la mayoría de países del mundo esta profesión ya está así reconocida, su nombre: el Radiographer!

CIMER17

El objetivo principal del congreso era por una radiología centrada en el paciente y ese aspecto fue relevante en todas las ponencias.

En el seno del congreso pude debatir junto con mi compañero de charla Carlos Padrón y los técnicos allí reunidos sobre las competencias de los técnicos en diagnóstico por imagen en el servicio de imagen especializado en patología mamaria.

Realmente los conocimientos, habilidades y actitud de los profesionales que puedes encontrar en un servicio para hacerte una mamografía son cada vez más complejos y eso requiere un reconocimiento además de una formación reglada que no olvide ninguno de sus aspectos.

En la charla del pasado CIMER17 agrupamos las diferentes competencias en los siguientes grandes grupos, que nos parecieron los más relevantes:

  • Competencias tecnológicas en diagnóstico por imagen.
  • Competencias tecnológicas en intervencionismo mamario.
  • Competencias de comunicación.
  • Competencias de gestión.
  • Competencias de formación.
  • Competencias de seguridad.

Competencias tecnológicas en diagnóstico por imagen.

Las técnicas de diagnóstico por imagen que aplicamos han evolucionado mucho y cuando acudes a hacerte una mamografía cada vez encuentras tecnología más compleja. En la mayoría de servicios de diagnóstico ya se encuentran modernos equipos de mamografía digital directa, algunos incluso disponemos de equipos de tomosíntesis (mamografía 3D) o nuevas técnicas como la Mamografía espectral con contraste, que nada tienen que ver con los antiguos equipos analógicos. Estos equipos requieren mayores competencias en quien los manejan.

Muchas veces cuando acudes a hacerte una mamografía puedes requerir de una ecografía y a veces una resonancia magnética. Existen técnicos ya especializados en ecografía y nuevos equipos de adquisición volumétrica que manejan los TSDI, esta tecnología seguro que dará mucho que hablar para los programas de cribado poblacional. La resonancia magnética es una tecnología de alta complejidad y el estudio de la mama requiere conocimientos avanzados. La ventaja de la resonancia frente a las demás técnicas de imagen de la mama reside en la capacidad de detectar además de un posible cambio morfológico en el tejido mamario, cambios en su comportamiento fisiológico y molecular. Una técnica excelente para el diagnóstico siempre que el equipo, tanto el técnico como el radiólogo tengan formación específica para las patologías mamarias.

Competencias tecnológicas en intervencionismo mamario.

También puede que necesites en algún caso una biopsia. Hace unos años las posibilidades de biopsia eran más sencillas: desde una simple aguja intramuscular (PAAF) a una biopsia con aguja gruesa (BAG) pero hoy en día la biopsia asistida por vacío (BAV) va ganando terreno y eso obliga a tener experiencia y conocimiento técnico en el manejo de estos equipos. Su uso requiere una buena coordinación entre el técnico y el radiólogo para un buen trabajo en equipo.

En el futuro y ya en el presente de algunos centros, la radiología intervencionista no sólo se dedica al diagnóstico de patologías mamarias si no que ya está empezando a hacer tratamientos eficaces que eviten cicatrices y secuelas de la cirugía. Además de la BAV existen equipos que utilizan energías que destruyen tumores sin necesidad de extirparlos como son la Radio Frecuencia o el Ultrasonido de Alta Frecuencia (HIFU), hoy en día sólo para tumores benignos pero pronto veremos otras indicaciones. Todo un futuro complejo donde se precisará sin duda de técnicos altamente especializados.

Todos estos equipos requieren que quien los maneje conozca las patologías más frecuentes y los signos radiológicos que conducen a un diagnóstico. El “Radiograher” debe ser un excelente asistente del radiólogo para que juntos resuelvan los problemas de salud de los pacientes. Como puedes suponer esto requiere esfuerzo para adquirir esos conocimientos y es importante renovarlos continuamente.

Competencias de comunicación.

La comunicación hoy en día es clave en todas las áreas de salud. Los técnicos que te atienden cuando te hacemos una radiografía son los oídos y los ojos del radiólogo pero también son la voz del paciente que transmite hacia el médico que realiza el diagnóstico detalles importantes de la historia clínica o simplemente sobre tu estado emocional en el momento del diagnóstico.

La comunicación en el servicio de radiología debe ser una comunicación en 360 grados. Técnicos y radiólogos se comunican entre sí además con el resto de profesionales del hospital o servicio (auxiliares, enfermeras, recepcionistas). Todos ellos conforman el servicio que damos al paciente y su comunicación interna es esencial. Al igual que es fundamental la comunicación con e médico referidor o prescriptor de la prueba.

Todos los procesos de comunicación serán tan o más importantes. Y como no debemos olvidar que el paciente es el centro de nuestra existencia y su salud nuestra prioridad. Vemos imprescindible que la comunicación con el médico prescriptor sea siempre muy fluida e inmediata.

El paciente merece estar en el centro de todas las comunicaciones que se producen en los servicios sanitarios pero en el servicio de diagnóstico de mama seguro que tú como paciente esperas algo más de nosotros. En este servicio ocurren situaciones difíciles de llevar. A nadie le gusta entrar sano por una puerta y salir con un diagnóstico de un cáncer de mama. Además de eso hay el miedo anticipado de muchas mujeres que viven esos minutos  que pasan en el servicio y el tiempo hasta que confirmamos que en su mama no existen indicios de un cáncer.

Además de la comunicación verbal es importante la comunicación no verbal, aquello que traducen nuestros gestos, tono de voz o una simple mirada es detectado por los pacientes que permanecen en alerta máxima mientras esperan que les exploremos. Seguro que te ha ocurrido que cuando estás en nuestros servicios nos ves trabajar a veces de manera mecánica esperando un gesto o una mirada para que podamos sentir tus emociones.

Quizás estas competencias de comunicación son las que debemos fomentar para conseguir la HUMANIZACIÓN de la radiología. La masificación de los servicios sanitarios y la tecnificación de la profesión han llevado a una cierta relajación de los aspectos más humanísticos de todas las profesiones sanitarias. La radiología debe comprometerse a recuperar ese trato con el paciente más humanizado de épocas pretéritas quizás con menos conocimientos y herramientas técnicas pero altamente cualificado en el trato al paciente.

 

En el próximo post seguiremos con los siguientes grandes grupos, que nos parecieron los más relevantes:

  • Competencias de gestión. 
  • Competencias de formación.
  • Competencias de seguridad.
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