Esta semana, además de las despedidas entre compañeros por las vacaciones,  hemos dicho hasta siempre a un gran radiólogo que ha formado parte de la gran familia radiológica Manchón, desde hace 41 años: el Dr. Candelario Flores.

Y es que después de una larga y reconocida trayectoria profesional en el campo de la radiología, el Dr. Flores se jubila.

Su presencia en la familia se remonta a mi infancia siendo uno de los primeros adjuntos del servicio de radiología del Hospital Universitario de Bellvitge. El Dr. Flores se incorporó durante la Jefatura de Servicio de mi padre Dr. Antonio Manchón en el año 1975 y entró a formar parte del equipo de la Clínica de Radiología de mi abuelo al año siguiente. Por mi parte ha sido un placer trabajar a su lado desde mis inicios en la radiología hasta esta última etapa de su carrera. Por todo esto, doy gracias por lo que he podido compartir y aprender de él.

Muchos de los pacientes y muchos de los médicos que nos refieren pacientes lo conocen sobradamente y han confiado en sus diagnósticos.

Su experiencia con la radiología convencional será difícilmente reemplazable al igual que le echaremos de menos como formador de muchos técnicos de diagnóstico por imagen. La formación de nuevos técnicos es algo a lo que nos dedicamos hace mucho tiempo: Llevamos toda una vida enseñando a los técnicos y radiólogos!

Las nuevas generaciones de radiólogos se enamoran con rapidez de las máquinas de alta tecnología como la resonancia o el escáner olvidando que una simple radiografía puede llevar también a un diagnóstico brillante. Hay que saber leerlas con la sabiduría de esos radiólogos que debían diagnosticar con esas simples imágenes.

Echaremos de menos sus fotografías por supuesto con muchas flores, sus fotos de su preciosa Granada y sus anécdotas radiológicas. Toda una vida dedicada a la radiología merece un tiempo para él y su familia aunque esperamos no olvide a su otra familia, la familia radiológica Manchón que lo echará mucho de menos.

Le deseamos una feliz jubilación, por qué jubilación viene de la palabra “jubiláre” que en latín significa gritar de alegría, y de Jubileo o fiesta. Por eso hace unos días lo celebramos por todo lo alto en una superfiesta como merecía la ocasión.

Familia-Manchon

¡Desde aquí le deseo mucha felicidad y salud!

Hasta siempre Candelario, esperamos alguna que otra visita

Dr. Candelario flores observando una radiografía

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