Esta es una de las preguntas más frecuentes en la consulta. Existen diferencias sustanciales que voy a intentar explicar para que se pueda entender para qué se utilizan ambos tipos de agujas y qué resultados podemos obtener.

El objetivo de ambos procedimientos es la obtención de un material que pueda dar lugar a un diagnóstico en manos de un especialista en anatomía patológica. Este es un médico que procesa los tejidos en su laboratorio y mediante un microscopio observa las imágenes del material que le hemos enviado y emite un informe.

Como siempre me gusta recordar el trabajo en equipo del especialista en diagnóstico por imagen y  el especialista en anatomía patológica permite afinar los diagnósticos hasta obtener resultados de mayor precisión.

Aguja fina: sencillo y de preferencia en lesiones benignas.

Aguja fina

Aguja fina

La punción aspiración con aguja fina o PAAF es el método de punción más sencillo.

Consiste en introducir una aguja de calibre fino similar al de una extracción de sangre para una analítica. Son los calibres 20-23 G. No precisa del uso de anestesia. La introducción de la anestesia precisaría una punción similar y de esta forma con un solo pinchazo tenemos ya el material.

El material que obtenemos son algunas células aisladas del tejido que nos permiten deducir el tipo de lesión que es. Básicamente nos indica si hay células malignas o benignas. El resultado nos habla de células y por eso se llama citología.

Principalmente lo utilizamos para aspiración de lesiones líquidas (quísticas) o diagnóstico de tumores probablemente benignos. En el caso de la mama confirmación de fibroadenomas casi siempre. También lo utilizamos para valorar ganglios axilares o de otras localizaciones o tumores del cuello por ser un tipo de punción bien tolerado y con menor riesgo de sangrado.

No siempre con la aspiración obtenemos células que representen la lesión que queremos diagnosticar y no tejidos. En el caso de lesiones líquidas como los quistes mamarios es de gran eficacia y nos permite su vaciamiento con el alivio de la molestia que supone un quiste de grandes dimensiones. Sin embargo, en las lesiones sólidas ya podéis imaginar que aspirar células agarradas al tejido es más dificultoso. Con la punta de la aguja se realizan varios movimientos para conseguir que se desprendan algunas células del tejido y poder aspirarlas. Con esas muestras el patólogo nos informa de la presencia o ausencia de células malignas y la compatibilidad con algún tipo de tumor.

Me gusta explicar a las pacientes que una citología es como un hilo de un traje que queremos imaginar.

Aguja gruesa: nos da más información en lesiones de sospecha.

Aguja gruesa

Aguja gruesa

La biopsia con aguja gruesa (BAG) o biopsia por trucut es el método más utilizado en lesiones sólidas mamarias. Tiene un elevado rendimiento y cada vez más lo utilizamos no sólo en sospecha de lesiones malignas si no también en confirmación de lesiones probablemente benignas o en ganglios axilares.

Consiste en una aguja con un mecanismo de corte que encierra en su interior un pequeño cilindro de tejido.

Previamente se introduce mediante una aguja fina una pequeña cantidad de anestésico local similar al que se utiliza en odontología. Algo que casi todo el mundo ya ha experimentado con anterioridad. El anestésico tiene efecto rápido.

El mecanismo es ruidoso y emite un chasquido metálico similar al de una grapadora de tapizar. Es importante advertir y adiestrar a la paciente para que no se asuste ni se mueva.

Es un método de elevada eficacia. El tejido obtenido se envía al patólogo que nos dará un informe histológico del tipo de tejido que conforma ese tumor. Además de eso podrá realizarse estudios de inmunohistoquímica para visualizar receptores de las células del tumor que son los que determinaran el tratamiento.

Para que lo entiendan los pacientes me gusta explicar que al obtener un trocito de tejido tenemos un retal de un vestido. Mucho más fácil de determinar el tumor que en unas células sueltas (el hilo de un tejido).

En manos expertas es un procedimiento rápido y bien tolerado por la mayoría de los pacientes.

gran calibre

Aguja de gran calibre. Punción asistida por vacío (BAV).

Agujas de gran calibre, punción asistida por vacío (BAV): precisión en lesiones pequeñas y posibilidad de extirpación.  

En los últimos años se ha generalizado un tipo de agujas de mayor calibre que se utilizan mediante mecanismo de corte y aspirado por vacío (BAV). Es el tipo de aguja que se utiliza en las biopsias por resonancia magnética y cada vez más en las biopsias por estereotaxia de las microcalcificaciones en las mamografías.

El método consiste en añadir un  mecanismo de aspiración a la aguja de corte de gran calibre. Se introduce previamente anestésico local. Posteriormente se coloca un clip de titanio en el lugar de la biopsia para su posterior control.

Puede utilizarse como método de extirpación de pequeñas lesiones benignas con previa biopsia para descartar su malignidad.

Igualmente es un procedimiento seguro y bien tolerado. Se procede a la compresión fuerte en los minutos siguientes a la biopsia y se mantiene a la paciente en observación unos 45 minutos.

 

 

¿Qué aguja utilizar?

La decisión para la utilización de uno u otro método de punción depende del tipo de lesión a estudiar.

Si estás leyendo este post quizás estás pendiente de uno de estos procedimientos. Es importante que acudas con cierta calma, a nadie nos gustan los pinchazos pero ten en cuenta que la ansiedad y el miedo multiplican el dolor que podemos sentir.

En nuestro caso nos gusta hacer algún ejercicio de relajación con las pacientes siempre que detectamos niveles muy elevados de ansiedad. ¡Prueba a pensar en algo que te evoque buenas emociones¡

Te dejo un vídeo de relajación que quizás te puede ayudar:

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