Esta semana al entregar el resultado de una biopsia y comunicarle que padecía un cáncer de mama a una de nuestras pacientes, me preguntaba si era verdad que el tratamiento del cáncer era personalizado. Mi respuesta es sí. Os lo explico.

Para la paciente y su acompañante, la terapia personalizada era únicamente una nueva noticia en los medios de comunicación pero no acababan de creer que fuera una realidad. Juntas pudimos ver el resultado de la anatomía patológica de la biopsia que realizamos y darnos cuenta de que había muchas variables en su diagnóstico. La resonancia magnética que realizaremos mañana descubrirá si hay algún dato más que influya en la elección del tratamiento.

Hoy en día sabemos que el cáncer de mama se puede clasificar según distintos subtipos celulares, biológicos, encontrase en distintos estadios y afectar a personas con perfiles genéticos diferentes y edades distintas. Todos estas clasificaciones son  los que darán lugar a terapias distintas.

En un principio, los tumores de mama se clasificaban según el tipo de célula que los forman: “ carcinoma ductal”  de las células de los conductos o “carcinoma lobulillar” de los lobulillos.

Además de esto, los tumores pueden ser insitu o infiltrantes, en relación a una fase más precoz y localizada a nivel celular (in situ) o una fase más invasiva o infiltrante. Durante muchos años esta ha sido la división clásica. Hoy en día sabemos que  esta clasificación no era suficiente.

Tratamiento hormonal de los tumores.

Desde hace tiempo se detecto que existían tumores de mama dependientes de las hormonas femeninas y otros no . En los tumores hormonales podemos detectar receptores hormonales  (a estrógenos y progesterona). Este tipo de tumores son los más frecuentes en la mama (75%) y son conocidos desde hace tiempo. Permiten un tratamiento hormonal que incluso previene la recaída después del tratamiento.

Tratamientos según la genética de los tumores

Gracias a las técnicas de inmunología (inmuno histoquímica), hoy podemos diferenciar pequeñas mutaciones genéticas en los tumores  y, en base a esos resultados, subclasificarlos y encontrar terapias dirigidas específicamente a esa mutación  independiente del tipo de célula o incluso del órgano que los origina. Tumores de mama, pulmón, próstata o colon pueden compartir esa mutación y por eso ser sensibles a terapias comunes.

El descubrimiento de la mutación  HER2/neu que se encuentran en el 25-30% de los cánceres de mama ha dado lugar a una terapia novedosa con anticuerpos monoclonales que actúa específicamente contra la célula tumoral logrando una gran eficacia en el tratamiento de un tipo de tumores que son más agresivos y tenían antes de la terapia un peor pronóstico.

Existen otros marcadores genéticos  como p53, EFGR, Ki67, etc. que  aunque resultan extraños para los pacientes  pueden determinar terapias dirigidas a esas mutaciones o clasificar a los tumores.

Las futuras terapias inmunologicas van a precisar diagnósticos cada vez más precisos y complejos en este campo.

En base a este conjunto de marcadores se clasifican los tumores en unos 5 subtipos moleculares por el momento, aunque está en continua investigación.

Tratamiento según el estadio de la enfermedad

La extensión de la enfermedad es otro factor importante: El tamaño de la lesión , si tiene ganglios en la axila afectados,  o si tiene metástasis en otros órganos clasifica la enfermedad en distintos estadios del I al IV. En base al alcance de la enfermedad el tratamiento puede ser más o menos extenso (sin quimioterapia o con quimioterapia..) o alterar el orden del tratamiento entre la quimioterapia y la cirugía.

El paciente es lo más importante.

Tratamiento según perfil del paciente

Por otro lado, las características personales de cada paciente condicionan la elección de un tratamiento u otro. No es lo mismo padecer un tumor a los 35 años que a los 50 o a los 80 años independientemente del subtipo biológico.

Tratamiento según los genes hereditarios

Igualmente existen genes hereditarios que se asocian a un alto riesgo de padecer un cáncer de mama como son BCRA1  y BCRA 2. Conocer si un paciente es portador de este gen es importante para su tratamiento y prevención.

Una vez recogido todos estos datos y en base a estas múltiples variables los oncólogos programan un tratamiento muy personalizado a cada paciente . Se pretende ser lo más eficaz posible con los menores efectos secundarios. Lo importante es que tratamos personas y no tumores!

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