A petición de alguna de mis pacientes y  en relación al comentario recibido en el post de la semana pasada, hoy vamos a hablar de la importancia del entorno del paciente con cáncer de mama. Cuando el diagnóstico del cáncer de mama llega, no afecta sólo a la persona enferma sino que afecta a todo su entorno familiar. La vida de golpe da un giro para todas esas personas y empieza una nueva etapa que nunca van a olvidar.

Nosotros al entregar los resultados ya podemos empezar a intuir algo de lo que luego ocurrirá. Vemos parejas y familias preocupadas con más miedo que la propia paciente y vemos como luego las acompañan en controles con emoción contenida. También en ocasiones podemos ver problemas de relación entre la pareja o entre miembros de la familia que se evidencia con  fuerza en esos momentos duros del diagnóstico.

A pesar de la mejora actual en los tratamientos del cáncer de mama, todavía es un tratamiento  largo y tedioso.  Entre la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia el proceso puede alargarse entre nueve meses y un año y minar la moral del paciente y su entorno en algunas ocasiones.

Muchas mujeres, sin darse cuenta, son el puntal logístico de la familia y los cambios para adaptarse a la nueva situación requieren que alguien se ofrezca a asumir las responsabilidades de la paciente en los momentos críticos. Con nuestras gestoras de casos en La Unidad de diagnóstico de Mama y con las  psicooncólogas de Ànima Health Coaching muchas veces comentamos reacciones de parejas de pacientes en los que podemos intuir claramente la preocupación por la gestión de las tareas del hogar por encima de la preocupación por la enfermedad de la paciente. Son momentos de cambios y hay personas que se adaptan con más lentitud a las nuevas situaciones o simplemente tienen otra escala de valores.

De todas maneras mayoritariamente hay parejas y familiares que proporcionan un soporte emocional importante. Ya comenté en posts anteriores el estudio que determinaba una mayor supervivencia al cáncer de mama en las pacientes con pareja. Este indicador es remarcable e determina la importancia de un soporte emocional.

En nombre de todas esas mujeres que conozco, quiero agradecer a esas parejas que lo dan todo y adaptan durante meses su vida al tratamiento del cáncer de mama de sus mujeres. Sus vacaciones, su vida social, su vida familiar su vida de pareja… todo queda alterado y ellos se adaptan llegando a ser un sujeto pasivo al servicio de su pareja. A Nando, a Miguel a Suso y a otros muchos que conozco a diario quiero darles mi mejor enhorabuena. Sois unas grandes personas y parte importante del éxito del tratamiento de vuestras parejas!

De la independencia a la dependencia

También para muchas mujeres llegar a ser dependiente de los demás no es fácil de aceptar. A veces también la toxicidad de la medicación puede llegar a alterar los pensamientos. Son momentos de cambios de humor y de carácter incontrolado. Hay que tenerlo en cuenta e intentar evitar dejarse llevar.

Los amigos y la familia muchas veces no saben como reaccionar. Hay que saber entender que muchos no aparezcan en el momento adecuado, no tanto por mala intención sino por no saber gestionar la situación. En muchos casos, el cáncer es una enfermedad desconocida  y gestionar que una persona cercana la padezca, no es fácil. Malo es desparecer y malo es intentar sobresaturar a la paciente. Unos y otros han de intentar seguir con su relación lo más natural posible. No juzgar es un buen consejo para no enrarecer las relaciones.

Mujeres trabajadoras

En el trabajo, por experiencia propia de mis colaboradoras y de otras pacientes, puedo decir que cualquier soporte ayuda. Es importante que las pacientes puedan adaptar su vida laboral al tratamiento y su recuperación en función de sus necesidades. Vemos personas que intentan compaginar al máximo su vida laboral para pasar el menor tiempo posible  de baja y otras que necesitan estar totalmente de baja desde el primer día.  Otra cosa son las pacientes autónomas que para mi necesitarían un soporte mayor para igualar su situación al el resto de trabajadores. Es importante respetar cada caso. Para el grupo de compañeros de trabajo es importante esta experiencia y en nuestro entorno ayuda a ponernos en la piel de nuestros pacientes. Un día estás en el lado del sanitario y otro en el del paciente. Todos estamos expuestos.

En general ante cualquier conflicto de familiar o de pareja lo importante es detectar cuando la situación en sí supone un problema añadido a la enfermedad. La ayuda de alguien externo en estos momentos puede ser necesaria. La psicooncología, el coaching o la PNL creo que pueden ayudar a tener más herramientas para superarlo.

Os dejo con la música  y la escena de una de mis películas favoritas sobre el tema. La canción “Ain’t no mountain high enough” de la  película “Quédate a mi lado” Un gran ejemplo de relaciones familiares difíciles en el cáncer y una gran canción.

 

0.00 - 0 Votos

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.