Por fin ha llegado agosto y con él, ¡las deseadas vacaciones!

Es tiempo de propósitos, de hacer cosas que no hemos podido realizar durante el año: aficiones, viajes, relax, familia, amigos…. Un montón de días por delante para cumplir nuestros sueños.

En mi mesita de noche hay un libro que me espera hace pocos meses y ya pronto le tocará su turno. Es un regalo de una paciente. Me lo trajo como agradecimiento por haberse encontrado conmigo y con mi equipo para resolver su caso.

Vino expresamente para entregármelo junto a su hija y su nieta. Me explicó que era el libro que le ayudó a pasar el tiempo cuando estuvo convaleciente de su cirugía. A mi me pareció un honor ese gesto delante de su familia.

Hoy he estado tumbada en la terraza y he cogido el libro para empezar a leerlo y, ¡menuda sorpresa! En las primeras páginas he encontrado escondida una dedicatoria preciosa. En ella alaba la profesionalidad y la delicadeza de trato de nuestro equipo. Es un texto corto pero que trasmite mucha emoción. Habla de agradecimiento por haberle ofrecido una nueva oportunidad de vida y de que pensaba aprovecharla.

Me he emocionado al leerlo. No lo esperaba ¡Gracias por tu lección Maria Dolors!

Yo tampoco pienso desaprovechar la oportunidad que la vida me da a diario. Ahora mismo dispongo de más tiempo para dedicarme a mi y a mi familia. ¿Y vosotras?

 

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