Las biopsias de mama me han proporcionado un  gran conocimiento sobre la capacidad que tienen las emociones de transformar una percepción.

A diario vivo con mis pacientes esos momentos de alta tensión en los que tengo que comunicarles que necesito hacerles una biopsia de la lesión detectada.

Mis pacientes me han permitido entender la influencia del miedo ante la percepción del dolor. Tanto en los casos en que realizamos punción con aguja fina como en los de aguja gruesa (en los que ya ponemos anestesia) el estado de ansiedad de las pacientes condiciona mucho la sensación del dolor.

Siempre que la paciente se encuentra relajada, percibe la biopsia como una prueba poco dolorosa pero, sin embargo, en cuanto se incrementa la ansiedad vemos que empiezan las molestias.

Es por eso que intentamos relajar a la paciente y ayudarle a rebajar esa percepción de dolor. Muchas veces una simple mano cogida, la conversación animada, hablar de sus hijos, sus mascotas o de un viaje cercano consiguen que esos recuerdos positivos rebajen la tensión y nos permiten estar más próximos a la paciente. Esa gestión de las emociones propias y de los demás forma parte de lo que se llama inteligencia emocional.

La inteligencia emocional son un conjunto de herramientas entre las que se encuentra la empatía, las habilidades sociales, la motivación, el auto control y la auto-consciencia  que deberían entrenarse en todos los sistemas educativos y de formación continuada de los profesionales de la salud.

El estado emocional importante en el pronóstico del cáncer de mama.

Con motivo del reciente Congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica ASCO 2014, hemos visto como aumentaban las noticias de publicaciones de resultados de investigación en oncología.

Una de las publicaciones que más me ha llamado la atención ha sido un estudio liderado por el Dr. Javier Cortés del equipo de oncología del Hospital Universitario Vall d’ Hebrón de Barcelona.

Este estudio correlaciona la supervivencia de las pacientes con cáncer de mama y su estado civil. En el estudio evidencia un mejor pronóstico del cáncer de mama en todos los tipos biológicos, estadios de la enfermedad  y grupos de edad cuando la mujer está casada.

Los resultados parecen deberse al impacto emocional de tener pareja. La diferencia de supervivencia destaca por ser significativa incluso en los estadios más avanzados de la enfermedad.

Este interesante resultado abre la puerta al estudio del poder de las emociones en todos los procedimientos asistenciales. Deberíamos valorar la importancia de la incorporación de los cuidados emocionales  de los pacientes  para conseguir mejores resultados de los tratamientos médicos.

Debemos dar importancia al cuidado integral de nuestros pacientes y no tanto a la curación de enfermedades al margen de las personas.

Cada vez son más los profesionales de la salud que reclaman una práctica de la medicina basada en el humanismo  a la que por supuesto me sumo.

 

rafa nadal

 

 

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  1. Merche García says:

    Que ilusión!!! Aprender, compartir, transmitir. Y sin querer tener el privilegio de que se convierta en una cadena…, Gracias por hacerme sentir que realmente este es mi camino y por expresar en voz alta tus aprendizajes diarios que aumentan de forma espectacular día a día!

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